Un moderno mall lleva a piuranos de vuelta al cine y al crédito de consumo

Plaza del Sol, Piura. Marianella Mejía tiene hoy más presión de la acostumbrada, pues aparte de sus labores habituales en la administración del mall, tiene que asegurarse de que la visita de una famosa banda de rock chilena al centro comercial no obstruya las puertas de entrada ni genere aglomeraciones que pongan en riesgo la seguridad de la gente.
“Ando como loca”, nos confiesa mientras recorre el centro y da indicaciones a su personal por medio de una radio. “Despejen esta entrada”, ordena a uno de sus hombres que se abre paso entre la cola de jóvenes que se ha formado frente a las salas de Cineplanet para ver de cerca a los Prisioneros.
La banda chilena ofrecerá un concierto esta noche en el campo ferial de Piura, pero antes firmará autógrafos para los fanáticos que han comprado entradas preferenciales. Los promotores del espectáculo han elegido el local de la cadena de cines, uno de los negocios ancla del mall que administra Mejía, para la reunión.
A pesar del trajín, Mejía se da tiempo para conversar con nosotros sobre el mall que ha dado a los piuranos la oportunidad de acceder a servicios y productos que antes no podían conseguirse en la ciudad.
“En Piura no había ningún lugar donde recrearse. Hoy la gente ha vuelto a ver películas porque antes había un solo cine y su servicio era pésimo”, afirma.
Plaza del Sol, como se denomina el mall, abrió sus puertas en septiembre de 2004 y fue construido con una inversión aproximada de 5 millones de dólares, de los cuales 1 millón se gastaron en la edificación del local de Saga Falabella, que ocupa el espacio más grande.
La respuesta de la población ha sido positiva.
Según Mejía, el promedio de visitantes mensuales que recibe el centro comercial se incrementó a septiembre del año pasado a 450 mil desde los 300 mil con que inició sus actividades un año antes.
“El mercado ha respondido muy bien. Todos los locatarios hemos tenido un crecimiento de ventas sostenido a lo largo del año”, informa Saulo Cavero, gerente de la tienda de Saga Falabella.
Según Mejía, las ventas totales del mall crecieron el año pasado en 28 por ciento frente al 2004, aunque hay locatarios como Radioshack y GMO cuya facturación registró aumentos de hasta 62 y 75 por ciento, respectivamente.
El mall, una inversión del Grupo Romero, está situado a una cuadra de la Plaza de Armas sobre un terreno de unos 1.160 metros cuadrados y tiene 28 locatarios entre los cuales se encuentran además de los ya mencionados, Platanitos, Ópticas Vision Center, Quality Products, Pardos Chicken, Bembos, China Wok, Bata y otras tiendas de Lima.
“La única tienda de Piura es la Zapatería Central, que es una cadena que tiene locales en Sullana, Talara y Chiclayo”, precisa Mejía.
El centro cuenta además, con dos estacionamientos, un patio de comidas donde Bembos celebra fiestas infantiles, juegos para niños y hasta cabinas de Internet equipadas con monitores de cristal líquido, justamente una de las cuales estamos usando para escribir este reportaje.
“Es bonito, una alternativa más. Antes no había nada, ni siquiera un sitio donde ir a mirar. La atención aquí es buena y hay más seguridad que en las tiendas de afuera”, dice Gisela Medina, una joven piurana de 20 años, que acaba de ingresar al centro luego de comprar en Saga.
Además de darles una nueva opción de esparcimiento, el mall está cambiando los hábitos de consumo de los piuranos.
“Con el ingreso de Saga Falabella, la gente ha aprendido a usar tarjetas de crédito y perdido el miedo a endeudarse. Está usando más cajeros automáticos y comprando por Internet”, asegura Mejía.
Según analistas, la apertura del mall ha dinamizado el comercio de la ciudad, un sector que aporta el 57,3 por ciento del Producto Bruto Interno de la región, el doble de lo que aportan la agricultura y manufactura juntos.
“La ventaja de Piura es que tiene cuatro o cinco ciudades importantes y sus habitantes viene el fin de semana a comprar. Incluso viene gente de Chiclayo y de Ecuador”, comenta el jefe de estudios económicos de la sucursal del Banco Central de Reserva de Piura, Mario Alvarado.
El éxito del centro comercial ha motivado a otros negocios con operaciones en la capital a abrir filiales en Piura, entre ellas la tienda de ropa Topy Top y las cadenas de boticas Inka Farma, Fasa y BTL, que pueden encontrarse por montones en la avenida Grau, la principal de Piura.
Lejos de haber ocasionado la quiebra de los comercios y restaurantes cercanos, Alvarado asegura que el centro comercial los ha favorecido con un mayor flujo de transeúntes y la revalorización de sus terrenos, pues hasta antes de la apertura del mall, la media manzana conformada por los jirones Arequipa, Cuzco y Huancavelica, que es donde éste se encuentra, “eran calles muertas”.
FOCO TURÍSTICO
El mall y su impacto positivo sobre el comercio de la ciudad también ha favorecido al turismo interno.
“Ha sido realmente un boom porque (el mall) atrae gente de Sullana y de la sierra de Piura que viene sólo con el afán de conocer una escalera eléctrica”, cuenta Elizabeth Quezada, jefa del Centro de Promoción Turística de la Municipalidad Provincial de Piura.
“Una profesora de Ayabaca trajo a sus alumnos a conocer la Plaza de Armas, la catedral, los museos y el mall, sobre todo los cines porque allá no hay. Es bien bonito. He visto niños vestidos con trajes típicos de la sierra visitando el centro comercial luego de cinco horas de viaje sobre el lomo de un burro”, dice Quezada.
Pero no sólo el turismo interno se ha favorecido con la apertura de Plaza del Sol. Turistas ecuatorianos aprovechan la cercanía de la ciudad (6 horas de viaje en auto desde Guayaquil) y el favorable tipo de cambio peruano para comprar ropa y zapatos a precios más bajos que los que pueden conseguir en su dolarizada economía.
“Topy Top les parece el paraíso”, afirma Quezada.
Otros turistas extranjeros, principalmente estudiantes alemanes e ingleses que realizan labor social en la sierra de Piura, aprovechan el fin de semana para bajar a la costa “en busca de modernidad”.
No hay cifras exactas que permitan medir el impacto real del mall sobre el turismo de Piura, pero el número de personas atendidas por la oficina que dirige Quezada se incrementó el año pasado a 10 mil desde los 1.500 con que cerró su primer año de funcionamiento en el 2003, aunque cabe aclarar que ese año la oficina sólo operó cuatro meses porque inició sus actividades en septiembre.
Aunque el centro lleva el nombre del astro rey, parece que es escapando de éste que muchos piuranos concurren a él. De otro modo no se entiende porque si éste atiende en horario corrido desde las 11 de la mañana hasta las 10 de la noche, es a partir de las 6 de la tarde que la afluencia de público es mayor.
“Entre las 6 y 7 de la noche, el negocio explota. Parece que el sol hace que los piuranos prefieran salir a comprar recién a esa hora que el calor baja. Es algo que se repite todo el año, pero en verano se nota más”, comenta Cavero, gerente de Saga Falabella.
28/01/2006
0 Comments:
Post a Comment
<< Home